CONTAMINACION Y APENDICITIS

Contaminación y apendicitis

 

La contaminación atmosférica podría ser un factor de riesgo para la apendicitis, según demuestra un estudio llevado a cabo por las

Universidades de Calgary y Toronto, en Canadá. Parece ser que los niveles crecientes de contaminación de los últimos años han ido asociados a un aumento en el número de casos de apendicitis en adultos, de forma específica, en la población masculina. Así lo expone una investigación publicada en la revista médica “Canadian Medical Association Journal”.

 

Para el estudio, se analizaron más de 5.000 pacientes que durante los últimos diez años acudieron al Hospital de Calgary por apendicitis. También se midieron las diversas concentraciones de tóxicos en el aire, como el ozono el monóxido de carbono, el dióxido de nitrógeno y otras partículas en suspensión. Los datos se obtuvieron gracias a varias sondas del Programa Nacional de Vigilancia del Ambiente en Canadá.

 

Los expertos confirmaron un ligero incremento del número de ingresos en los meses más calurosos. Este aumento se podría atribuir al hecho de que en esta época las personas pasan más tiempo fuera de sus casas y, por lo tanto, están más expuestas a la contaminación exterior Por otro lado, se ha constatado que los casos de apendicitis aumentaron durante el siglo XIX, mientras que a mitad del siglo XX y a finales disminuyeron, en paralelo a la legislación para la mejora de la calidad del aire, si bien el número de casos de apendicitis aumenta en los países que se industrializan de manera progresiva.

 

 

La teoría más aceptada que explicaría la relación entre contaminación y apendicitis es la de una Supuesta obstrucción de la entrada del apéndice debido a respuestas inflamatorias, aunque todavía son necesarios más estudios que confirmen esta hipótesis. La prevalencia de casos de casos de apendicitis entre los hombres podría tener relación con el trabajo ya que, en el modelo tradicional, lo realizan en el exterior con más frecuencia que las mujeres. En palabras de Gilaad Kaplan, director del citado estudio y profesor enla Universidadde Calgary, “es la primera vez que se describe una relación entre el aire que respiramos la incidencia de la apendicitis”. Sin embargo, todavía no se conoce bien el mecanismo de acción, de modo que son necesarios análisis posteriores para determinar este vínculo.

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Posted by Fernanda - 19 abril, 2012 at 10:13

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CUANDO LA FIEBRE ALTA ES PELIGROSA

Si la temperatura corporal alta provoca una sensación de ahogo, alteraciones de las constantes vitales o del nivel de consciencia, hay que acudir al médico con urgencia

 

La fiebre es común en la infancia y, en general, en la vida de cualquier persona.

Controlar la fiebre es crucial, sobre todo en las personas ancianas con enfermedades crónicas y en  los niños. Hay que aprender a tomarla de manera correcta y saber cuándo compromete la salud y es necesario acudir al médico. Si supera40ºC, se considera muy alta y peligrosa. Más todavía si a la vez hay deterioro del estado general, sensación de ahogo y alteraciones de las constantes vitales o del nivel de consciencia. Los fármacos antitérmicos y otras medidas, como aplicar esponjas o gasas empapadas en agua y alcohol, la mantienen estable.

Además de tener en cuenta los grados de temperatura, hay que estudiar otros factores: la fiebre diaria, durante más de dos semanas, también debe consultarse al médico de cabecera.

 

Tener fiebre es una señal de que algo no funciona bien en el organismo. La elevación de la temperatura corporal se origina como una respuesta a una agresión que, en general, es una infección provocada por un virus o una bacteria. También puede tener otras causas, como las enfermedades autoinmunes, las metabólicas, el cáncer e, incluso, algunos medicamentos. Una región del cerebro, el hipotálamo, se encarga de regular la temperatura corporal. Cuando detecta una agresión, a través de estímulos muy diversos, responde con su aumento.

 

La temperatura corporal, en individuos sanos, es normal si se sitúa en torno a 36,8ºC, cuando se toma en la axila. Sin embargo, no siempre se mantiene así, sino que en una misma persona cambia a lo largo del día, sigue un ritmo circadiano. Según éste, el organismo alcanza su valor mínimo de temperatura alrededor de las seis de la mañana y su valor máximo por la tarde, entre las cuatro y las seis. En situaciones como el embarazo o la menstruación puede ser elevada sin que, por ello, se esté enfermo.

 

Fiebre de más de 40ºC

Por lo general, cuando la fiebre supera40ºCse considera “muy alta y peligrosa”. Ésta es una situación de peligro que se debe consultar con el médico de inmediato, en un centro de urgencias”. Pero para valorar la posible peligrosidad de la fiebre, además de tener en cuenta los grados de temperatura, hay que fijarse en otros factores. Cuando ésta es diaria, durante un tiempo prolongado que supera las dos semanas, también debe consultarse inmediatamente al médico de cabecera.

 

Hay grandes discrepancias en el manejo y en el tratamiento de la fiebre en función de la edad de una persona. A diferencia del impacto que tiene en los más mayores, en los niños, en general, no provoca grandes trastornos si se controlan las subidas. El mayor riesgo en el niño con fiebre muy alta y sostenida son las convulsiones  febriles.

 

 

Cómo tomar la temperatura

Cuando una persona no se siente bien, se debe medir la temperatura corporal al menos tres veces al día: por la mañana, por la tarde (entre las 16:00 y las 18:00 horas) y por la noche, antes de acostarse. Hasta hace pocos años, eran frecuentes los termómetros de mercurio, que hoy en día están en desuso ante el riesgo de intoxicación que entraña este metal cuando un termómetro se rompe. Los modelos digitales los sustituyen.

 

En el momento de tomar la temperatura, los resultados son más fiables en unas partes del cuerpo que en otras: el anorrectal es el de mayor fiabilidad y el más recomendable para los niños pequeños, el axilar es el más usado y el bucal-sublingual apenas se utiliza debido al riesgo de infección, si lo usa más de una persona, y porque aporta cifras superiores a las axilares o interpretaciones erróneas sobre la fiebre.

 

Como controlar la fiebre

Para bajar la temperatura corporal no se debe recurrir sólo a los medicamentos antitérmicos. Es posible controlarla con la aplicación de esponjas o gasas empapadas en agua y alcohol. No se deben utilizar solas, ya que su efecto podría ser contraproducente, sino en combinación con fármacos de efecto antitérmico. El tratamientoantitérmico más empleado es el paracetamol, útil en cualquier grupo de edad e, incluso, en lactantes; el ibuprofeno es un antiinflamatorio que se utiliza con frecuencia en niños a partir de tres años y que también es válido para adultos; el ácido acetilsalicílico (aspirina) es muy eficaz como antitérmico y antiinflamatorio, pero debe evitarse en los niños y en los adultos con enfermedades gástricas.

 

 

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Posted by Fernanda - 10 octubre, 2011 at 11:16

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COMO PONER EL BEBE AL PECHO

Aunque muchas madres descubren intuitivamente la forma correcta de poner el bebé al pecho, éste es uno de los puntos más importantes para el éxito de la lactancia, ya que una posición adecuada significa que el niño va a poder obtener su alimento, vaciando bien el pecho sin lesionar el pezón y asegurando así la futura producción de leche.

Independientemente de la postura en que se le coloque para mamar, el cuerpo del bebé debe estar en contacto con el de su madre, con la cabeza mirando de frente al pecho y la nariz a la altura del pezón.

El recién nacido está provisto de reflejos que, convenientemente provocados, le ayudan a mamar eficazmente. Así, rozarle cerca de los labios activa el reflejo de búsqueda, que le hace dirigir la boca cubierta hacia el punto de contacto; pero para que esto pueda suceder, hay que cuidar que su cuello no esté girado o flexionado limitando su movilidad.

Partiendo de esa posición, se acerca todo el cuerpo del niño al pecho (y no el pecho al niño), y se le roza el labio superior con el pezón, esperando (dándole tiempo) hasta que abra bien la boca y busque. Entonces, sujetando por debajo el pecho con la mano libre, hay que orientarle de modo que el pezón apunte hacia la parte superior de su boca, para evitar que choque con la lengua al entrar, y acabar de acercarle con un movimiento suave pero decidido.

La forma de sostener el pecho varía según la postura en que se esté dando de mamar, pero si las mamas no son muy grandes, es posible que no haga falta sujetarlas más que al principio de la toma.

Se debe dirigir la mandíbula del bebé lo más lejos posible de la base del pezón, para que le entre en la boca tanto pecho como sea posible. Son la mandíbula y la lengua quienes deben trabajar, y, por eso, la boca no estará bien centrada, sino colocada asimétricamente respecto al pezón, de modo que se verá menos areola por debajo que por encima.

Es importante evitar la tendencia a poner los dedos en forma de tijera alrededor del pezón, pretendiendo orientarlo y hacerlo asomar o pensando que así el niño respirará mejor, ya que los dedos así interpuestos impiden que el pezón se introduzca a fondo en su boca y, además, pueden bloquear el flujo de leche que se dirige al pezón. La forma chata de la nariz del bebé le permite respirar perfectamente por los lados aunque la tenga aplastada contra su madre y, si pareciera necesario, se le puede facilitar la entrada de aire levantando el pecho.

También es mejor no tocarle la cara mientras está mamando, porque el reflejo de búsqueda es capaz de hacerle soltar el pecho si se le acaricia.

Los pezones planos o invertidos plantean un problema todavía no bien resuelto en los casos más extremos, pero que se supera la mayoría de veces sin demasiadas dificultades.

- En muchas ocasiones, los pezones planos se corrigen tras el parto de forma espontánea o van asomando gracias a la acción del bebé. Intentar lograrlo durante el embarazo con ejercicios de tracción y estiramiento sólo sirve para dañarlos.

- Es posible que a algún bebé le cueste más, pero muchos maman perfectamente aunque el pezón sea plano, porque éste interviene realmente muy poco en la salida de la leche.

 

RECOMENDACIONES

- Vaciar un poco un pecho muy tenso, empleando un sacaleches o por medio de masaje, puede ablandarlo y permitir que el niño sea capaz de introducir en su boca el tejido que lo rodea. Un extractor potente puede servir, además, para sacar el pezón hacia afuera.

- Aunque generalmente se desaconseja el uso de pezoneras porque disminuyen la sensibilidad del pecho impidiendo su correcta estimulación, las modernas y finas pezoneras de silicona son una opción que puede resultar útil.

- Si el problema afecta a un solo lado, hay que tener presente que es posible criar a un hijo con un solo pecho.

 

CUANDO UN BEBÉ ESTÁ REALMENTE BIEN COGIDO…

… le queda la boca muy abierta, con el labio inferior doblado hacia fuera como un pez, y no hacia adentro.

… su labio inferior queda bastante por debajo del pezón, más alejado de él que el labio superior.

… abarca un buen trozo del pecho, incluyendo gran parte de la areola.

… tanto su barbilla como su nariz tocan el pecho.

… ni su lengua ni sus encías friccionan el pezón.

… el pecho no baila en su boca.

… hace un sonido gutural al tragar y no, una especie de chasquido.

… se le mueven las mandíbulas hasta las orejas y, en cambio, no se le hunden las mejillas, como ocurre si sólo chupa de la punta.

 

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Posted by Fernanda - 29 marzo, 2011 at 11:03

Categories: Bebés (0-1 año), Cuidados, Nacimiento y Postparto, Seguridad   Tags: , , , , ,

ASMA Y EMBARAZO

 

 

De todas las gestantes que acuden a un servicio de urgencias por complicación de su cuadro asmático, el 2% acaba ingresando cuando la valoración de la gravedad se realiza sin pruebas objetivas como la espirometría (mide el grado de obstrucción de los bronquios y es útil para el diagnóstico y seguimiento de patologías). No obstante, las  cifras de ingresos aumentan al 62% cuando este examen sí se lleva a cabo.

 

El tratamiento del asma durante el embarazo es esencial para el buen desarrollo del feto y para el bienestar de la madre. A pesar del temor de muchas mujeres, un mal control de esta afectación respiratoria es más peligroso que tomar diariamente una medicación inhalada. Un ataque de asma, además, supone un riesgo mayor para el feto debido a la disminución del aporte de oxígeno. Éste necesita una correcta oxigenación para desarrollarse de forma normal y, lo que es más importante, sobrevivir.

 

Incomodidad ante el fármaco

Uno de los principales problemas para el control adecuado del asma durante el embarazo es la incomodidad que sienten muchas mujeres ante los fármacos. No obstante, la mayoría de los fármacos inhalados son apropiados para ellas, y el riesgo de asma incontrolada parece ser peor que los posibles efectos adversos que pueden causar los medicamentos necesarios.

 

Recomendaciones

Aunque aún quedan por conocer muchos factores que relacionan el asma con el embarazo, recientes investigaciones aseguran que la amplia información extraída del estudio permite ofrecer recomendaciones prácticas que han funcionado ya en la práctica clínica, dando como resultado madres e hijos sanos. Así, entre las conclusiones de los estudios realizados se incluyen sugerencias para un correcto plan terapéutico para el control de esta inflamación crónica de les vías aéreas.

 

Mantenerse lejos de aquello que puede desencadenar una reacción alérgica o asmática, así como consultar siempre con un profesional antes de decidir tomar medicamentos son algunas de las recomendaciones; además de realizar ejercicio con moderación (con la medicación adecuada si se padece asma inducida por el ejercicio, siempre controlada por un profesional) y vacunarse contra el virus de la gripe si el segundo o tercer trimestre de embarazo cae en otoño o invierno.

 

 

FLUCTUACIÓN HORMONAL

Son muchos los trabajos que han relacionado asma con embarazo, periodo en el que se dan importantes cambios hormonales. Estas fluctuaciones aparecen también durante las etapas premenstruales, la pubertad o la menopausia, por lo que a menudo también se han relacionado con esta afectación respiratoria. El asma premenstrual es, de hecho, una denominación ya aceptada. Recientemente, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía

Torácica, SEPAR, presentó un trabajo en el que mostraba que el asma premenstrual puede afectar de forma intensa al 57% de las mujeres asmáticas.

 

A propósito del estudio, los investigadores aseguraron que hay evidencias científicas de que las fluctuaciones hormonales podrían influir directamente en la inflamación de las vías aéreas femeninas (las hormonas femeninas modulan la producción de múltiples sustancias que producen esta inflamación).

 

Por este motivo, cuando se han comparado las mujeres sanas con mujeres asmáticas, estas últimas registran alteraciones de las hormonas femeninas en el 80% de los casos. Estas evidencias explicarían por qué el asma en la mujer evoluciona a través de las diferentes etapas de la vida en paralelo a la evolución de sus etapas hormonales. También darían sentido a los resultados de un estudio reciente de la American Lung Association, en el que se confirma que la presencia del asma en mujeres es mucho mayor que en hombres, así como la gravedad de los síntomas.

 

 

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Posted by Fernanda - 29 marzo, 2011 at 10:50

Categories: Cuidados, Embarazo, Salud   Tags: , , , , ,

BRONQUIOLITIS

Las bajas temperaturas propician la rápida expansión del virus respiratorio sincitial, responsable del 90% de los casos de bronquiolitis. Puesto que este invierno se ha caracterizado, en general, por la nieve y el frío, han aumentado los casos en urgencias con respecto al invierno pasado. La Sociedad Española de Urgencias de Pediatría ha verificado que los casos registrados durante esta temporada han triplicado a los del mismo periodo de 2009. De ellos, han precisado ingreso hospitalario un 80% de los pacientes, en su mayoría, bebés prematuros y menores de dos años.

 

Proteger a los bebés

El virus respiratorio sincitial es muy oportunista y se contagia con facilidad. Más del 60% de los bebés nacidos en nuestro país se infecta durante el primer año de vida y la gran mayoría, antes de cumplir dos años. El riesgo de hospitalización de los neonatos prematuros es todavía mayor, ya que el virus respiratorio sincitial se ceba en ellos con una frecuencia diez veces superior a la de los nacidos al final del embarazo.

 

Los síntomas más habituales son tos y dificultad respiratoria, junto con sibilancias y respiración rápida y agitada

 

Afecta a la parte inferior del sistema respiratorio. Al inicio, se manifiesta con rinitis y, en ocasiones, con fiebre baja. Más tarde se desarrollan los síntomas clásicos de bronquiolitis, el más característico es la tos persistente, junto con dificultad respiratoria con sonido agudo y sibilante y respiración rápida y agitada. Para proteger a los bebés, conviene lavarse las manos antes de tocarles, airear las habitaciones con frecuencia y evitar su exposición al humo del tabaco u otros agentes irritantes, así como el contacto con otros lactantes diagnosticados de esta enfermedad.

 

El jefe del Servicio de Microbiología e Inmunología del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, Raúl Ortiz de Lejarazu, afirma que “diferentes publicaciones demuestran un aumento de la incidencia de hospitalizaciones por virus respiratorio sincitial a lo largo de los

últimos diez años”. Hoy en día, estas infecciones son responsables de una de cada dos hospitalizaciones pediátricas y suponen la primera causa de enfermedad en el entorno familiar.

Bronquiolitis bebes

 

Bebes prematuros

Estos niños, igual que quienes han tenido graves dificultades respiratorias en el momento del parto, precisan cuidados especiales durante los primeros años de vida y son vulnerables a las infecciones respiratorias. La anatomía de sus vías está menos desarrollada y es más frágil que en un bebé nacido a término. Además, sus niveles de anticuerpos (que provienen de la madre) están muy por debajo de los considerados adecuados.

 

Uno de los contratiempos de estas infecciones provocadas por el virus respiratorio sincitial es la ausencia de una vacuna profiláctica. Por este motivo, expertos de diferentes especialidades pediátricas recomiendan un tratamiento preventivo con un anticuerpo monoclonal que incrementa las defensas frente al virus, como una defensa pasiva, y protege a los pequeños más susceptibles. Este anticuerpo se desarrolla a partir del cultivo de células, es muy parecido al que transmite la madre y está exento de efectos secundarios. Los últimos estudios señalan que disminuyen a la mitad el número de hospitalizaciones en este grupo de riesgo.

 

 

Otras bronquiolitis

Aunque la mayoría de las bronquiolitis se deben al virus respiratorio sincitial, éste no es el único agente infeccioso implicado. También intervienen el adenovirus, el virus influenza A2 y el parainfluenza tipo III y, de manera ocasional, bacterias como “Chlamydia trachomatis” o

“Mycoplasma pneumoniae”. El proceso empieza como un catarro de vías altas y progresa hacia una dificultad respiratoria de gravedad variable, con sibilancias, gemidos y, en ocasiones, coloración azulada (cianosis) en labios. Es habitual que los niños duerman mal y rechacen la comida.

 

La única vía de transmisión de estas infecciones es el contacto humano directo. Al estornudar o toser se liberan los microorganismos y quedan en suspensión en el aire o adheridos a objetos que el niño se lleva a la boca, como los juguetes. Si el virus respiratorio sincitial es de más fácil propagación que los demás patógenos se debe, en parte, a que persiste activo en superficies ambientales durante mucho tiempo y hasta media hora en unas manos sin lavar.

La diseminación es frecuente entre adultos, pero en el momento en que un adulto con el virus adherido toca o respira cerca de un bebé, el cuadro bronquiolítico se pone en marcha.

 

 

CÓMO ACTUAR ANTE UNA BRONQUIOLITIS

Primero se debe distinguir si los síntomas son leves, moderados o graves. Si son leves, en espera de la visita del pediatra, se recomienda establecer una vigilancia periódica de los

signos que sugieren un empeoramiento: piel azulada, rechazo continuado de los alimentos, pausas en la respiración, vómitos reiterados y fiebre.

Si son moderados o graves, caracterizados por la dificultad de respirar y menos por la fiebre, conviene acudir de inmediato a urgencias.

 

Otras recomendaciones son: controlar la temperatura varias veces a lo largo del día, ofrecer líquidos en pequeñas cantidades pero de forma frecuente, evitar ambientes cargados de humo del tabaco o de la cocina, no abrigar demasiado al enfermo, humidificar el ambiente doméstico, colocar un cojín para elevar el cuerpo 30º y mejorar la ventilación pulmonar, limpiar las secreciones nasales con suero fisiológico y procurar que el pediatra valore la situación en menos de 48 horas.

 

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Posted by admin - 10 noviembre, 2010 at 13:49

Categories: Bebés (0-1 año)   Tags:

ASMA EN NIÑOS

El asma se produce porque el aire no llega a los pulmones debido a la obstrucción de las vías aéreas.

 

Existen tres tipos de síntomas:

La inflamación crónica de las paredes bronquiales.

La hiperactividad bronquial y, en consecuencia, el estrechamiento de los bronquios

La obstrucción total o parcial del flujo aéreo.

 

La causa más conocida de asma es la reacción alérgica de hipersensibilidad inmediata, es decir, ante la presencia de proteínas que el organismo identifica como extrañas, se produce una reacción inmediata a nivel de las paredes bronquiales, que se inflaman y estrechan. Como consecuencia aparecen la tos, los pitidos en el pecho y, en ocasiones, los ahogos.

 

 

Por qué se produce la alergia

Durante muchos años se pensó que el recién nacido era inmunológicamente virgen y que sólo después del nacimiento y al entrar en contacto directo con el medio ambiente se iniciaba la respuesta inmunológica.

 

Actualmente se sabe que ésta se inicia ya en el periodo intrauterino, que el niño nace ya con la capacidad de responder inmunológicamente a alérgenos comunes, y que esta capacidad de respuesta se modifica después del nacimiento.

 

El primer encuentro entre los alérgenos y las células encargadas inicialmente de organizar las defensas inmunológicas, los linfocitos T, se produce en el periodo fetal. Diversos factores maternos y ambientales, como la presencia de anticuerpos en la madre y las exposiciones diversas que llegan por vía placentaria, actúan durante la gestación para determinar la respuesta inmunológica. La alergia, que es una aberración de la respuesta inmunitaria normal, parece generarse en este periodo. Así hablamos de atopía, de niños atópicos, cuando ante determinados alérgenos reaccionan de forma exagerada.

 

 

Factores que pueden predisponer

El mayor grado de higiene en los hogares del mundo desarrollado, que disminuye los contagios infecciosos pero parece debilitar la respuesta inmunológica del organismo y favorece las alergias.

 

El aumento de vacunaciones, que se asocia con un incremento de la incidencia de alergias y de atopía (reacción exagerada a un alergeno).

 

Se sospecha también que el uso frecuente de antibióticos en las infecciones de la primera infancia favorece la aparición de alergias.

 

La microflora intestinal parece jugar un importante papel, y por ello las modificaciones en el estilo de vida y alimentación de los países desarrollados podrían influir de en el incremento de los casos de alergia.

 

La exposición intensa a alérgenos en los primeros periodos de vida, sean vegetales o animales, se asocia con un aumento de la sensibilización en los tres primeros años de vida, lo que provoca una mayor incidencia del asma en los últimos años de la infancia y en la adolescencia.

 

El desarrollo de la enfermedad alérgica a nivel pulmonar se ve facilitado por la exposición al humo del tabaco y otros contaminantes atmosféricos.

 

Las infecciones respiratorias en los primeros seis meses de vida refuerzan el sistema inmunológico y los niños muestran menor frecuencia de asma. Ahora bien, la infección por virus respiratorio sincitial se asocia con una mayor frecuencia de alergia.

 

 

Diagnóstico

Los factores más  comunes que pueden producir alergia, son los ácaros del polvo, los pólenes, los mohos y algunos alimentos. Los episodios recurrentes de tos o de silbidos al respirar pueden deberse al asma, sobre todo si se agravan con el ejercicio físico y se complican con infecciones virales. También se puede sospechar que el niño padece asma si la tos comienza ante la presencia de determinados alérgenos o presenta una variabilidad estacional.

 

Tratamiento

El tratamiento del asma hay que adaptarlo al niño en función del tipo de asma que padezca, de la mayor o menor severidad. Siempre que sea posible, la medicación del asma debe administrarse por vía inhalatoria.

 

Básicamente hay dos clases de fármacos:

- los de control a largo plazo o de tratamiento de fondo, que se utilizan de manera regular, continua, para prevenir los ataques y mantener las vías respiratorias expeditas (esteroides inhalados, inhibidores de leucotrieno, broncodilatadores de ación prolongada, cromolina sódica o nedocromil sódico, aminofilina o teofilina, combinaciones de antiinflamatorios y broncodilatadores).

- los medicamentos de alivio rápido de las crisis, que se administran cuando se presenta un ataque de asma (brondilatadores de acción corta, corticoesteroides orales o intravenososo).

 

 

Cómo actuar ante un niño con asma

Lo más importante es no dramatizar su enfermedad, no sobreprotegerle ni tratarle de forma diferente por padecer asma. Conviene informarle sobre su trastorno, explicándole cómo controlarlo con medicamentos -si los precisa- y enumerándole los factores pueden desencadenar en él una crisis.

 

El niño asmático debe evitar el humo del tabaco, conviene que nadie fume en su presencia. En casa es preferible no tener animales domésticos, no utilizar almohadas y cojines de plumas ni alfombras y moquetas. Hay que mantener en el interior de la casa una humedad relativa inferior al 50%, y si es sensible a pólenes y mohos, habrán de cerrarse las ventanas en las estaciones con alta concentración de polen. Los niños asmáticos alérgicos a los ácaros del polvo doméstico pueden beneficiarse de vacaciones en altitudes superiores a los 1000 metros, mientras que los alérgicos a los pólenes se benefician de vacaciones en la costa.

 

 

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Posted by admin - 9 julio, 2010 at 15:43

Categories: Niños(1-3 años)   Tags:

ASFIXIA POR ATRAGANTAMIENTO

En los últimos años, se viene divulgando un método para ayudar a expulsar de las vías respiratorias cualquier cosa que las pueda haber obstruido, consiste en efectuar con el puño una serie de compresiones rápidas en el centro del abdomen, justo por debajo de las costillas.

 

Esa técnica, que  se conoce como "la maniobra de Heimlich"  ha salvado muchas vidas, pero en niños menores de un año se efectúa de otra forma. Sigue siendo más conveniente empezar por los clásicos golpes en la espalda, si es que resultan imprescindibles, porque cuando un niño no consigue sacar lo que le ha atragantado pero aún puede ir respirando, lo mejor es llevarle a urgencias.

 

 

Si el bebé es capaz de respirar y tose enérgicamente:

 

- Mantener la sangre fría.

 

- Dejarle toser para que trate de resolver por sí mismo el atragantamiento.

 

- No intentar extraer el objeto con los dedos a menos que se esté muy seguro de poder hacerlo fácilmente, ya que se corre el riesgo de empujarlo más adentro sin querer.

 

- Pedir que preparen un traslado urgente al hospital por si fuera necesario.

 

- Si el atragantamiento no se resuelve en pocos minutos o la tos se empieza a debilitar, llevarle al hospital rápidamente, pero procurando evitar cualquier movimiento brusco que pudiera empeorar las cosas.

 

 

Si el bebé no puede respirar o le cuesta muchísimo:

 

- Pedir ayuda para trasladarle al hospital más cercano.

 

- Inclinar al niño cabeza abajo en un ángulo de unos 45º, apoyado en el antebrazo y sujetándolo bien por la barbilla, de modo que su cabeza quede más baja que el tronco pero no flexionada, y en esta posición, darle cinco golpes entre la paletillas de la espalda con la parte de la mano más cercana a la muñeca.

 

- Si con esto no expulsa lo que le ha atragantado, darle la vuelta para que quede con igual inclinación, pero boca arriba y con la cabeza ladeada, y apretarle cinco veces en el centro del pecho, un dedo por debajo del nivel de los pezones, con los dedos medio y anular. Lo que se pretende con cada empujón es que el aire ascienda por la tráquea y despeje las vías respiratorias.

 

- Si persiste la obstrucción, abrirle la boca poniendo el pulgar de una mano sobre su lengua y los otros dedos bajo la mandíbula para tratar de ver y sacar lo que le asfixia usando un dedo como gancho. Ahora bien, no se debe intentar extraer nada que esté tan profundo que el dedo no pueda pasar por debajo.

 

- Si no es posible sacarlo, intentar la respiración artificial.

 

- Repetir los golpes en la espalda y las compresiones en el pecho.

 

 

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Posted by admin - 28 junio, 2010 at 19:27

Categories: Niños(1-3 años)   Tags:

ALIMENTACION DE LA MADRE LACTANTE

 

La madre ha de cuidar su alimentación durante la lactancia, no tanto por el bebé como por ella misma, ya sólo en casos muy extremos (desnutrición, dietas zen o vegetarianas estrictas) su leche puede carecer de alguna vitamina o ácido graso esencial. Por el bebé, es más importante preocuparse de lo que hay que evitar: cafeína, tabaco, alcohol y medicamentos.

 

-Una dieta sana, a base de verduras, frutas, cereales y proteínas, es todo lo que necesita para nutrirse adecuadamente y producir la leche que su hijo necesita. Si además toma leche o derivados, se asegurará una buena provisión de calcio, que le conviene, pero que también puede obtener, en menor cantidad, de vegetales de color verde, frutos secos, sardinas y pescaditos que se puedan comer con espinas.

 

- Las necesidades calóricas que requiere una madre que da el pecho son inferiores a lo que se calcula teóricamente, probablemente porque las maneja de forma más eficiente. Vigilando la calidad y el equilibrio, la mejor guía respecto a la cantidad es el apetito. Por eso, respecto a una dieta normal ya equilibrada que incluya diariamente alimentos de los grupos básicos, la madre no tendrá que hacer más variación que aumentar las raciones de acuerdo con su apetito y comer de todo sin abusar de nada.

 

- Tampoco es preciso que la madre se esfuerce bebiendo más agua de lo que la propia sed le indica; aunque es cierto que algunas personas parecen olvidar esa necesidad, por lo que, lactando o no, si se observa que la orina se hace más fuerte y escasa, conviene tomar más líquidos.

Pero en realidad, se ha demostrado que ni el aumento ni la disminución en la toma de líquidos repercuten en la cantidad de leche que se produce.

 

- La verdura, la fruta (sobre todo su piel) y los cereales integrales

son ricos en fibra, que previene el estreñimiento.

 

- Teniendo en cuenta que el tipo de grasas que se consume es una de las pocas cosas que se traslada casi directamente a la leche materna, parece recomendable procurar consumir menos grasas de carnes y más vegetales y de pescado.

 

- La grasa que se acumula en las caderas y los muslos durante el embarazo es una reserva destinada a suministrar energía para la lactancia y, lógicamente, se funde más pronto en las madres que dan de mamar. Por lo demás, la salud se resentirá si intenta perder peso

mientras está criando al pecho, particularmente durante los primeros meses.

 

- Es probable que el tocólogo recomiende algún preparado de vitaminas y especialmente hierro, que, por descontado, no afectarán al bebé.

 

 

PRECAUCIONES

Alimentos

 

- Ningún alimento flatulento, como las alubias o los garbanzos (ni tampoco las burbujas de las bebidas) pueden causar la menor molestia al bebé, pues los gases se producen exclusivamente con la digestión de esos alimentos en el intestino materno y, desde luego, en ningún caso alcanzan su leche.

 

- Los espárragos, el apio, las alcachofas, las coles, las cebollas, los ajos y muchas especias sólo dan su sabor a la leche de forma apreciable si se abusa de ellos. Pueden consumirse con moderación.

 

- Es posible que un bebé resulte alérgico a algún alimento que consume la madre, especialmente la leche de vaca, y si parece existir alguna relación entre la ingesta materna de un determinado alimento y cualquier síntoma del bebé, como vómitos o malestar, el pediatra puede recomendar eliminarlo temporalmente de la dieta; pero no deben hacerse pruebas indiscriminadas y sin control.

 

Tabaco

 

- La nicotina pasa a la leche materna y disminuye su producción. La nicotina que pueda llegarle con la leche no es lo que más perjudica al bebé, sino el humo que le hagan respirar y lo que su madre haya fumado durante el embarazo. Dado que fumar perjudica la salud de la madre y también puede dañar la del hijo, conviene dejar este vicio cuanto antes, preferentemente antes del embarazo.

 

En caso de que la madre decida seguir fumando, esto no le impide dar de mamar, aunque conviene primar el bien del pequeño. En cualquier caso, si se ha de fumar algún cigarrillo, es preferible que sea después de las tomas.

 

Cafeína

 

- El abuso de café o de bebidas de cola con cafeína puede producir inquietud e insomnio en el bebé. No conviene tomar más de uno o dos cafés cortos o americanos al día, es mejor repartir, tomando dos cafés ligeros, que uno sólo muy fuerte.

 

- Los efectos del té son algo menores, porque la teína se absorbe más despacio, pero por lo demás, sólo se distingue de la cafeína por el nombre.

 

Alcohol

 

- Es falso que la cerveza aumente la producción de leche; de hecho, aunque no es su principal inconveniente, el exceso de alcohol la disminuye.

 

Cuando se toma alcohol en pequeñas cantidades, no llega a pasar a la leche materna; por eso, puede permitirse una cerveza o medio vaso de vino con la comida.

 

A altas dosis, el alcohol puede intoxicar muy gravemente al bebé, por lo que durante la lactancia hay que evitar rigurosamente el consumo de bebidas de alta graduación alcohólica.

 

El consumo de alcohol en la madre lactante puede llegar a afectar el desarrollo psicomotor del bebé y disminuye, además, su capacidad para cuidarle adecuadamente.

 

Medicamentos

 

Hay unos pocos que están totalmente prohibidos; si su uso es imprescindible, hay que suspender la lactancia materna.

 

La mayoría de los más habitualmente empleados se consideran seguros, porque no pasan a la leche o lo hacen en una cantidad tan pequeña que sus efectos indeseables son irrelevantes, o porque incluso se podrían administrar directamente al propio bebé.

 

A esta última categoría pertenece el paracetamol, que es uno de los analgésicos de uso más corriente entre adultos y niños; es lo único que se precisa, además de tiempo, para pasar un resfriado o una gripe.

 

También se permite el consumo esporádico de alguna aspirina, pero a dosis altas y mantenidas, podría causar problemas.

 

La mayor parte de los antibióticos de uso frecuente también se consideran seguros.

 

Con la excepción de las infusiones más clásicas, cualquier producto que no esté debidamente registrado, sea natural o no, o cuya composición sea desconocida, supone un peligro para el bebé.

 

Salvo que en el prospecto se afirme explícitamente que puede utilizarse sin riesgo alguno para el bebé durante la lactancia, siempre se debe consultar con el pediatra antes de tomar un medicamento.

 

 

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Posted by admin - 25 mayo, 2010 at 14:28

Categories: Cuidados   Tags:

PREPARARSE PARA EL PARTO

Preparandose pára el parto

 

 

Al progresar el embarazo, crece muy a menudo la sensación de sentirse poco capaz de ello. Esa inseguridad es un sentimiento normal en personas responsables. Y si las madres afirman que con el segundo hijo todo les resulta mucho más fácil, no es tanto por lo que han aprendido con el primero, sino por la confianza que han adquirido en sí mismas.

 

Es razonable sentir una cierta ansiedad, pero también conviene pensar que los bebés no son tan frágiles como aparentan, es recomendable que los padres recurran más a su instinto y sentido común, y aprendan a olvidarse de tópicos e ideas equivocadas, que a veces se acumulan casi inconscientemente.

 

Las mujeres que van a ser madres por primera vez, suelen estar más receptivas a cualquier información sobre los bebés cuanto más próximo es el nacimiento del suyo, lo leen todo y lo preguntan todo, acabando abrumadas por un exceso de información que presenta la crianza como una complicadísima labor.

 

Cuanto más categórica sea una afirmación, con más cautela debe ser analizada. Por ejemplo, los bebés no deben mamar cada tres horas, sino que suelen hacerlo aproximadamente con esa frecuencia, y eso a partir de la semana de vida; pero tampoco es exacto decir que sólo han de comer cuando lo pidan, porque al principio y hasta que cogen fuerza, conviene no dejar pasar más de dos o tres horas sin ofrecerles alimento… Sin embargo, podemos admitir que si tienen hambre deben comer, sea la hora que sea, porque ésa es una norma absolutamente lógica.

 

Conviene también ser precavido ante los consejos de amigos y familiares, ya que tienden a generalizar a partir de la propia experiencia. Todos los niños son distintos y la receta que pareció irle bien a uno no tiene por qué valer necesariamente para otro, de modo que hay que ser prudente y no hacer demasiado caso al aluvión de opiniones y críticas que cae sobre los nuevos padres.

 

La familia transmite de generación en generación creencias y prácticas que pueden ser erróneas y que obedecen más a la tradición que al sentido común. Así, mojar el cordón umbilical no es ningún crimen (otra cosa es mantenerlo húmedo), tocar con naturalidad la fontanela de los recién nacidos no les causa el menor problema, ni tienen por qué pasarse un mes sin salir a la calle. Pero lo peor de mantener esas creencias no es que algunos padres se vean obligados a lavar a su bebé "a trozos" durante las dos o tres semanas que puede llegar a tardar en caer el cordón o que una sospechosa costra prolifere sobre su intocable fontanela, o que el aburrimiento consuma a la familia entera hasta que acaba una gratuita cuarentena, sino que, al aplicar normas sin sentido común, se empieza a creer que la crianza es un proceso misterioso y difícil, cuando en realidad no es así.

 

 

EL TRABAJO

 

Para planificar la vuelta al trabajo, es conveniente conocer la actual legislación sobre el permiso por maternidad:

 

- La madre trabajadora tiene derecho a un permiso de 16 semanas (18 si el parto es múltiple), pero mientras que las seis semanas posteriores al nacimiento del hijo son de descanso obligatorio para ella, puede repartir con su pareja las otras diez como más le interese, de forma sucesiva o simultánea.

 

- De común acuerdo con la empresa, también es posible disfrutar de estas diez semanas a tiempo parcial, con lo que si se trabaja media jornada, el permiso se extendería diez semanas más.

 

- Si el recién nacido quedara hospitalizado, se puede suspender el descanso por maternidad y reanudarlo cuando sea dado de alta.

 

- Durante los primeros nueve meses de vida del bebé, se concede una hora diaria por lactancia, de una vez o en dos fracciones de media hora (pero que no puede simultanearse con un permiso a tiempo parcial).

 

- Si se tiene más de un año de antigüedad en la empresa, se puede solicitar un período de excedencia de hasta tres años, aunque la reserva del puesto de trabajo sólo se garantiza durante los primeros meses, tras los cuales la reserva sólo es para un puesto de igual categoría, nivel y retribución, en la misma localidad.

 

 

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Posted by admin - 25 mayo, 2010 at 13:38

Categories: Nacimiento y Postparto   Tags:

HA DISMINUIDO EL CONTAGIO DE VIH DE MADRES A HIJOS

Si se mantienen las iniciativas que se han puesto en marcha en los países en desarrollo para tratar de frenar este tipo de contagios, favorecerán que "un mundo donde no nazcan niños con VIH sea posible para el año 2015". De hecho, los últimos datos epidemiológicos sobre nuevos diagnósticos recopilados en España por el Ministerio de Sanidad y Política Social, en su informe actualizado en junio de 2009, desde el año 2003 se han registrado sólo 11 nacimientos de niños con VIH positivo, los tres últimos en 2008.

 

Estas cifras quedan muy lejos de los 21 contagios de madre a hijo que se registraron en 1998 o de los 89 recién nacidos infectados de sida contabilizados en 1988, año con más nacimientos con VIH desde que existe dicho registro. Esta situación se debe, sobre todo, a los protocolos establecidos para el periodo de embarazo ya que, en el caso de España, ahora se incluyen entre los análisis a realizar a toda mujer embarazada el test del VIH al tratarse de una enfermedad más transmisible al niño. Además, los nuevos tratamientos antirretrovirales han mejorado en su eficacia y posología, por lo que resultan más cómodos, menos tóxicos y con menos resistencia. Si durante el embarazo se consigue reducir la carga viral de la madre a niveles indetectables, el riesgo de transmisión al niño es muy bajo.

 

 

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Posted by admin - 13 mayo, 2010 at 13:52

Categories: Salud   Tags:

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